domingo, 1 de diciembre de 2013

You may say he´s a dreamer...


Hoy es mi hijo el protagonista. Pero lo sería también aunque no fuera mi hijo. Si yo hubiera conocido su historia a través de la radio, o el periódico, como otras muchas personas, hoy también lo habría traído a esta isla. Porque aquí tiene sólo cabida la esperanza, la luz, las personas que inspiran, todo lo que nos hace orgullosos de ser humanos. 

Con sólo veintitrés años, Elías es ejemplo de fortaleza, de valentía, de generosidad y de confianza en la vida. Es uno de esos John Lennons que circulan por el mundo y lo llenan de esperanza. Un miembro de la llamada "generación Y" que no concibe el mundo, esa "aldea global" si no es compartiendo, cuidando el planeta, dando valor a lo que somos y no a lo que tenemos. Mi hijo vive y trabaja hoy día en Necker Island (Islas Vírgenes Británicas) muy lejos del lugar en el que nació, pero para él, como ciudadado del mundo, es lo mismo aquí y allá. El mundo entero es su hogar. Porque Elías forma parte de una generación para la que no hay barreras, y para la que ya no es una utopía todo aquello que John Lennon nos animaba a imaginar. Se ha agotado para ellos el paradigma del individualismo, del beneficio únicamente personal. Y nos empujan a flexibilizarnos, a abrirnos a lo nuevo, a la cooperación, a la creatividad. Son seres llenos de energía a los que cuesta retener, y que viven con pasión, buscando desafíos constantemente. 

Yo agradezco cada día el gran privilegio de ser madre. Hace ya tiempo entendí que mis hijos son mis mejores maestros. Y al mismo tiempo son mi gran obra, mi valiosísimo legado a la humanidad y a este planeta.

"Acaba otro día. No uno cualquiera, sino un día como ningún otro. Y es que no hay día igual que el anterior.
Algo falla cuando se pierde la emoción y el ansia por el día que vendrá mañana, cuando parece que es la monotonía la que lleva el ritmo de nuestra vida. Ese sentimiento no es más que un mal enfoque de los acontecimientos diarios, que parecen anularse por una negra menudencia en la que decidimos centrarnos.
 

Son casi dos meses nada más los que llevo recorridos en mi nueva etapa al otro lado del Atlántico, casi dos meses llenos hasta la bandera de anécdotas, nueva gente, nuevas tareas, nuevos desafíos, nuevas metas.  
Es fácil decir que algunos simplemente tienen suerte y la disfrutan sin más, mientras que otros van sólo intentando levantar cabeza. Lo cierto es que desde que se me ocurrió intentar algo distinto, todo lo que ha venido detrás ha sido emocionante y fascinante. Mi nueva vida en el Caribe no hace más que mejorar por momentos conforme me habitúo a las misiones y responsabilidades nuevas del día a día.
No voy a negar que el comienzo fue duro, especialmente viniendo de uno de los mejores veranos que haya podido disfrutar. La morriña y el anhelo de los amigos de siempre no desaparecen en ningún momento, pero al principio se tienen más en cuenta que la realidad del día a día, que pasa por tus ojos sin darte cuenta. 
Soy consciente de lo afortunado que soy al haber recibido una oportunidad que no dejé escapar. Y a pesar de haber renunciado a mi tierra, amigos y familia por un tiempo, estoy orgulloso de haber tomado la elección correcta porque merece la pena. 
Éste es un mensaje de ánimo y fuerza a todos los que no creen o no son conscientes de su potencial para dar un vuelco a su vida por dejarse llevar por la rutina y el entorno, que tan poco acompañan ahora mismo en España. Animo a todos y cada uno de los que les llegue este mensaje a enfocar cada día como una oportunidad nueva y especial, para conocer gente extraordinaria, probar cosas nuevas y sobre todo, para enfocar cada acontecimiento de distintas maneras, encontrar diferentes soluciones y no caer en la monotonía, que nos hace tropezar una y otra vez con la misma piedra.  

Cada día puede ser extraordinario si lo planteamos así, igual de extraordinarios que somos cada uno de nosotros. Buen comienzo de semana y por qué no, de nueva vida a todo el mundo."

Elías, octubre 2013


12 comentarios:

  1. Me emociona leerte y leer a tu hijo. Yo también agradezco cada día ser madre y abuela de personas con un corazón tan grande y unos sentimientos tan profundos y selectos. ¡Gracias, una y mil veces, yo no merecía tanto...!

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  2. Madre, una recoge lo que siembra. Ni más ni menos. Disfruta de lo que te has ganado con creces.

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  3. Para los que digan que el talento no se hereda... Madre, hijo y abuela. Pasión, emoción y sentimiento. Quién da más?

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  4. Emocionante Ana. Enhorabuena por ese hijo, sin duda, gran ser humano.
    Ya ves, no sólo compartimos aficiones. También sé lo que significa vivir lejos de lo que más amas. Admiro profundamente y entiendo a esta nueva generación que cada día nos demuestra el verdadero significado del valor.
    Hay días que me pregunto si mi espíritu soñador habrá ejercido algún tipo de influencia en mi hija.
    Después de leer la maravillosa carta de tu hijo, no me cabe la menor duda. Elegiste la mejor etiqueta para alguien que sin duda no la necesita. Personas que inspiran.
    Cada vez más voy entendiendo que es de ellos y por ellos nuestra fuerza.
    Un abrazo.

    http://moncollage.blogspot.com.es/2013/10/postales-desde-la-india-reflexiones-de.html
    http://moncollage.blogspot.com.es/2013/11/segunda-postal-desde-la-india.html

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  5. Eva: Seguro que estás de acuerdo con Cervantes cuando dice que "las largas peregrinaciones hacen a los hombres discretos". .Y seguro que, a pesar de lo que echas de menos a tus hijas, estás encantada de que recorran el mundo.
    Ya había leído esas dos entradas de tu blog. Efectivamente, también tenemos en común unos hijos (hijas en tu caso) muy viajeros. No dudes de tu influencia en el gusto por viajar de tus hijas. Creo que ese espíritu viajero está muy instalado en los genes. Yo también lo heredé de mi madre (como dice Drexler: "en los ojos de tus hijos se te puede adivinar...")
    De ellos y por ellos es nuestra fuerza, bien dicho.

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  6. Un estupendo mensaje de esperanza.
    Voy a tomar nota para lo que tiene que venir. Como tu dices, nuestros hijos son también nuestros maestros y pese al cansancio que nos pueda invadir, la esencia del mensaje.es, básicamente, la misma.

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    1. Sí, Inma, nuestros hijos nos ayudan a conocernos realmente. Creo que sobre todo en esos momentos en que nos resulta más difícil entenderlos, o incluso cuando nos sacan de nuestras casillas, es cuando más podemos aprender. Si pudiéramos conocer la parte inconsciente de nuestra relación con ellos, por qué a veces estamos empeñados en cambiarlos, por qué los presionamos con tal insistencia para que hagan o dejen de hacer, aprenderíamos mucho de nosotros mismos, y creceríamos juntos. Qué pena que muchas veces no sepamos liberarnos de ese orgullo de adultos a tiempo.
      Tú ve tomando nota... ;)

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  7. Qué lindo post le has dedicado a Elías! Y como escuché gran parte de la entrevista en la radio, todo el relato me resulta muy familiar!
    Creo que nosotros (los adultos) crecemos con los viajes y aventuras de nuestros hijos. Y qué bueno verlos vivir libres y felices, verdaderos creadores de nuevas realidades!

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    1. Darles raíces y alas al mismo tiempo. Ésa es la verdadera labor de los padres y las madres, no crees? Gracias por seguir la historia de mi hijo con tanto cariño. Te mando un abrazo hasta más allá del océano.

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