miércoles, 27 de noviembre de 2013

Mi viaje hacia Ítaca.


Empieza hoy una nueva andadura, un viaje hacia mi nueva Ítaca. De antiguas aventuras me traigo sólo este puñado de aguamarinas, la piedra de los marineros y de los viajeros, que me protegerán en una travesía que espero sea muy larga. Si vienes conmigo, haré que nos acompañe siempre el aroma de la lavanda y el rumor del mar, siempre tan cercano. Hablaremos de arte, escucharemos buena música, compartiremos platos deliciosos a la luz de una vela. Prepárate; salimos de inmediato...


Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades
para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Más no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ella, jamás habrías partido;
más no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.


Constantino Petrou Cavafis
Κωνσταντίνος Πέτρου Καβάφης

13 comentarios:

  1. Tus piedras de aguamarina y el aroma de lavanda han botado mi barca rumbo a Itaca.
    Gracias, Ana, por tanta belleza.

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  2. Bienvenida! Gracias a ti por inaugurar los comentarios de esta nueva "isla de la calma"... Cuánto me alegro de que me acompañes en este viaje!

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  3. Espero haber llegado a tiempo de embarcar. Me apunto a este sugerente viaje. Espero que quede pasaje para mí. Me interesa vivir esta experiencia indudablemente atractiva. Llevo poco equipaje y muchas ilusión por compartir y aprender.

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    1. Por supuesto que llegas a tiempo, Eva. Eres una de mis invitadas de honor. No necesitas equipaje; tengo de todo! Lo más importante es la ilusión.Te aseguro que es mutua.

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  4. Me alegro volver a leerte.
    Te acompañaré a ratos.
    La verdad, notaba tu ausencia.

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    1. Erna, qué bien que estés tú también aquí. Tú sí que llegas de una maravillosa "Isla de la calma". Estamos formando un grupo perfecto para viajar y aprender. Herzlich willkommen!

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  5. Preparada para empezar el viaje.
    Necesito, como nunca, aire fresco para respirar.

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    1. Estupendo! Aquí hay suficiento oxígeno para todas. Bienvenida!

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  6. Me encanta esto!!!! Entro de salto a la embarcación ( perdón por el movimiento :-) )...Preparada!!!!

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    1. Ya te echaba de menos!!! Acomódate que zarpamos ya mismo... ;)

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  7. ME ENCANTAN TODAS LAS FOTOS.
    ME HACEN SENTIR COMO SI ESTUVIERA EN OTRO MUNDO!!!!!!!

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  8. seguro que mi hermano triunfa en todo lo que hace...

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